Qué son los Terrores nocturnos en niños

terrores nocturnos en ninos

Los terrores nocturnos son trastornos del sueño en los que una persona se despierta rápidamente de su sueño muy asustada.

Durante la noche se pasan por varias fases del sueño. Cada una de ellas se asocia a una actividad cerebral particular. La fase de movimientos oculares rápidos o sueño REM (por sus siglas en inglés) es cuando tienen lugar la mayoría de los sueños.

Los terrores nocturnos ocurren en la fase no REM. Estos no son sueños, sino más bien una reacción de miedo que tiene lugar durante la transición de una fase de sueño a otra.

Por lo general, los terrores nocturnos ocurren de 2 a 3 horas después de que el niño concilie el sueño, momento en que tiene lugar la transición desde sueño más profundo (no REM) a un sueño más superficial (REM). Lo normal es que esta transición se produzca con suavidad, pero en ocasiones el niño se agita y se asusta, dando lugar a los terrores nocturnos.

Según la psicóloga Silvia Ávala, los terrores nocturnos son más frecuentes entre los 4 y 12 años de edad y disminuyen en la adolescencia. Son más frecuentes en los niños que en las niñas y su prevalencia entre la población infantil es de entre 1 y 6%.

[quote_box_center]Los terrores nocturnos también pueden presentarse en los adultos, sobre todo cuando hay tensión emocional (estrés, ansiedad) y cuando se consume alcohol. [/quote_box_center]

terrores nocturnos en ninos

Según la Asociación española de Pediatría, las características clínicas de los terrores nocturnos son las siguientes:

  • Los episodios ocurren de forma temprana en la noche
  • Confusión al despertar
  • No hay recuerdo del episodio o es mínimo
  • Riesgo de lesión
  • Historia familiar de terrores nocturnos o sonambulismo
  • Inicio en la infancia o adolescencia temprana
  • Remisión en la adolescencia tardía

 

¿Cuáles son las causas?

neumonia en niñosLos terrores nocturnos están provocados por una hiperactivación del sistema nervioso central (SNC) durante el sueño. Esto puede deberse a que el SNC todavía está madurando.

Por otro lado, se estima que alrededor del 80% de los niños que presentan terrores nocturnos tienen un familiar que padeció algún trastorno del sueño. Por tanto, los terrores nocturnos pueden ser hereditarios.

A pesar de que se desconoce la causa exacta, puede haber algunos desencadenantes:

  • Niños cansados o enfermos, con estados febriles.
  • Falta de sueño, fatigados.
  • Períodos de tensión emocional o estrés, como dormir fuera de casa o cambio de domicilio.

 

Los síntomas que aparecen durante un episodio

Los terrores nocturnos aparecen con más frecuencia durante las primeras horas de la noche, en el primer tercio de la noche entre las 12 y las 2 de la madrugada.

pesadillas

Algunos de los síntomas que el niño presenta son:

  • Con frecuencia gritan y se muestran asustados y confundidos.
  • Golpean violentamente a su alrededor y por lo general, no son conscientes de su entorno.
  • Es posible que el niño no responda cuando se le habla o se le despierta.
  • Puede estar sudando, respirando muy rápido, aumentar su frecuencia cardíaca y tener las pupilas dilatadas.
  • El episodio puede durar entre 10 y 20 minutos, luego se vuelve a dormir.
  • A la mañana siguiente el niño no suele recordar nada de lo que ha pasado y no son capaces de explicar lo ocurrido.
  • Durante estos episodios, los niños pueden caminar dormidos.

 

Diferencias entre terrores nocturnos y pesadillas

Las pesadillas son más frecuentes en las primeras horas de la mañana en el sueño REM. Pueden ocurrir después de ver películas de terror o de tener una mala experiencia emocional. Al despertar, el niño suele recordar los detalles de la pesadilla y no estará desorientado.

En la siguiente tabla aparecen las principales diferencias, según la Asociación Española de Pediatría:

Terrores nocturnos Pesadillas
Estadio del sueño No REM REM
Recuerdo No Vivido
Movilidad Alta Baja
Despertar Difícil Fácil
Vocalización Intensa Escasa

 

¿Es necesario un tratamiento?

neumonia en niñosEn la mayoría de los casos, lo único que necesita el niño es consuelo. Sin embargo, reducir el estrés o usar mecanismos de afrontamiento puede disminuir la aparición de los terrores nocturnos.

En algunos casos puede ser necesario recurrir a psicoterapia, pero no es lo más frecuente. Ya que por lo general, este trastorno desaparece por sí solo después de los 10 años de edad.

Pero, ¿cuándo debes acudir al médico?:

  • Si los terrores nocturnos ocurren con frecuencia.
  • Interrumpen el sueño de manera regular.
  • Están acompañados de otros síntomas.
  • Si causan lesiones.

 

¿Qué puedes hacer cuando el niño tiene un terror nocturno?

Los terrores nocturnos pueden alarmar bastante a los padres y estos suelen sentirse impotentes, ya que no hay nada que se pueda hacer para evitarlos.

Lo primero que debes entender es que los terrores nocturnos no son lo mismo que las pesadillas y por tanto, la manera de actuar también es diferente.

Si el niño se despierta llorando, pero se consuela cuando te ve, ha tenido una pesadilla. Por otro lado, los terrores nocturnos son episodios de llanto histérico, gritos y falta de respuesta. El niño se calma y no recordará nada de lo ocurrido.

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¿Cómo debes actuar?

[pull_quote_right]La mejor forma de actuar, es esperar hasta que el terror nocturno pase.[/pull_quote_right]

Debes asegurarte de que el niño está a salvo y de que no pueda hacerse daño o dañar a otra persona. Para ello, intenta mantener los juguetes lejos de la cama y cierra puertas y ventanas, ya que puede deambular estando dormido.

No hay nada que puedas hacer para detener el terror nocturno. El niño se encuentra en un sueño muy profundo y no debes despertarlo. Esto puede hacer que se sienta desorientado y confundido, lo que hará que le cueste más tranquilizarse y volverse a dormir.

Tampoco intentes hablar con tu hijo, esto puede hacer que se agite más. Con frecuencia, el episodio solo dura pocos minutos y volverá a dormirse.

 

¿Cómo puedes prevenirlos?

nina durmiendoPara prevenir los terrores nocturnos del niño, prueba lo siguiente:

  • Reduce el estrés del niño.
  • Establece una rutina antes de acostar al niño. Debe ser sencilla y relajante, como un baño de agua caliente, leer un cuento, etc.
  • El niño debe descansar lo suficiente.
  • Evita que el niño se acueste muy cansado estando despierto hasta tarde.

 

Resumiendo
Los terrores nocturnos son un trastorno del sueño que ocurren en la fase no REM, es decir, en el sueño más profundo. Por lo general, aparecen en los niños a partir de los 3 años y disminuyen en la adolescencia. El niño puede gritar, golpear y mostrarse confundido y asustado. Pero a pesar de que puede ser alarmante para los padres, los niños no sufren y no recordarán nada del episodio vivido. 
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Psicóloga, madre de tres hijos. Me gusta todo lo relacionado con el arte y el pilates está dentro de mis rutinas diarias. Viajar es mi gran pasión y lo hago siempre que puedo, pero no tanto como me gustaría.

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