Así nace tu bebé: Mecanismo del trabajo de parto paso a paso (vídeo)

Ya os he comentado alguna vez, que mi manera de prepararme para el embarazo y el parto, fue buscar información, mucha. Algunas informaciones me asustaban, otras me emocionaban, pero la que más me sorprendió fue saber cómo va el mecanismo del parto.

Es increíble ver cómo un bebé, que está en nuestro vientre, realiza una serie de movimientos tan precisos y coordenados y se abre camino a la vida. Impresionante.

  

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Trabajo de parto

El trabajo de parto es el conjunto de fenómenos activos y pasivos desencadenan en la expulsión del feto, la placenta y anexos por el canal del parto. Es decir, si se dan todos estos fenómenos, acaba produciéndose un parto natural.

Según el tiempo de gestación en el momento del inicio del trabajo de parto, se pueden dar los siguientes casos: 

  • PARTO INMADURO: entre las 20 a las 28 semanas.
  • PARTO PRETÉRMINO O PREMATURO: Entre las 28 y las 36 semanas.
  • PARTO DE TÉRMINO: Entre las 37 y 40 semanas.
  • PARTO POSTÉRMINO: Después de la semana 42 en adelante.

 

Desde el punto de vista de la mamá, el trabajo de parto son esa seria de contracciones, dolorosas y rítmicas, que producen el borramiento y dilatación del cuello del útero.

 

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Mecanismo y tiempos del parto

Aunque desde el punto de vista de la madre no podamos ver que ocurre mucho, básicamente dolor y dilatación, si nos ponemos en el papel del bebé, podremos descubrir un proceso fascinante.

Cuando se produce la fecundación y el embrión comienza a crecer, lo hace en la posición que sea, no importa cuál. Conforme va creciendo y se acerca el momento del parto, para evitar problemas en el parto, debe ir colocándose en una postura adecuada.

 El bebé realiza una especie de coreografía, moviéndose y recolocándose para adaptar su forma a la del canal del parto y conseguir así un parto natural.

 

 

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1. Acomodación y orientación de la cabeza fetal

Piensa en cómo se ve un bebé en una ecografía. Se suele ver como una pelotita, acurrucado sobre sí mismo, con la barbilla tocando su pecho. Es postura está bien durante la gestación, pero no lo está en absoluto para el parto.

El bebé debe cambiar su postura de “ovoide” por una postura cilíndrica. Es decir, debe recolocarse un poco y despegar el cuello del pecho y estirar para poder salir. A esto es a lo que se llama modificar la posición y la actitud (inclinación del cuello).

Una vez que adopta esta postura, podrá ir descendiendo.

 

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2. Descenso y encajamiento de la presentación fetal

 Una vez que ya ha cambiado su actitud, tu bebé irá acercándose hacia la entrada de la pelvis (descenso). Una vez que llegue, colocará su cabeza de forma que presente su parte de mayor diámetro pasa por el reborde de la pelvis. Es ahí cuando se dice que el bebé “ha encajado”.

Si durante el descenso, el bebé encuentra resistencia, tendrá que forzar la postura de su cabeza (Asinclitismo), dejándola más girada hacia el pubis o hacia el sacro. Lo ideal, sinclitismo, es que se mantenga a la misma distancia de ambas partes.

 

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Esto puede suceder antes de empiece el parto,  veces, semanas antes. Puede que notes que ya ha encajado, porque la barriga se baja, ya no la tienes tal alta, y notarás un poco de alivio en cuanto a la presión que se siente en la parte alta de la barriga.

Si el encajamiento se produce antes de que empiece el parto (semana 33 aproximadamente), se puede suponer que el tamaño de la pelvis es suficiente.

El bebé consigue descender y encajar gracias a los siguientes fenómenos:

  • Presión del líquido amniótico
  • Presión directa del fondo sobre las nalgas
  • Contracciones de los músculos abdominales

 

 

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3. Flexión y rotación interna

El bebé puede seguir encontrándose obstáculos, como el cuello uterino o la pelvis, que le pueden obligar a volver a colocar su mentón contra su pecho. A esta flexión se añade una rotación interna con la que el bebé gira su cabeza 45º, volviendo a quedar en una posición en la que presenta la parte más ancha de su cabecita frente a la parte más ancha de esta parte del canal del parto.

Esta rotación ocurre porque el diámetro mayor de la pelvis de la madre, a ese nivel,  es el antero-posterior  y el bebé debe buscar esa posición. La rotación interna es indispensable para completar el parto, por ello, si habéis tenido problemas en el parto, habréis tenido que pasar por esa desagradable experiencia de que los médico o matronas lo intenten girar desde fuera.

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4. Deflexión o extensión de la cabeza fetal

El bebé debe volver a cambiar de actitud (extensión del cuello). Si en la etapa anterior estaba con el mentón pegado al pecho, en esta etapa deberá levantarlo y flexionarlo hacia atrás para poder salir del canal del parto.

Es como si el bebé notase la presión de nuestro cuerpo y quisiera vencerla intentando levantar el cuello repetidas veces, hasta que al final lo consigue. A esto es lo que se llama movimiento de coronación.

Quizás hayas oído eso de “ya ha coronado”. Quiere decir que la cabeza del bebé, se ha visto durante unos segundos desde fuera. El proceso seguirá, hasta que, en uno de esos movimientos tenga la fuerza necesaria para sacar la cabeza completamente.

Al final de esta etapa, son los hombros los que han descendido y encajado.

 

 

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5. Rotación externa

El bebé ya tiene la cabeza fuera, pero el resto de su cuerpo aún no ha salido y sigue los mismos pasos que siguió la cabeza. Así que los hombros deberán hacer su rotación interna, lo que provoca que la cabeza se gire de nuevo. 

Los hombros se acomodan de forma que uno de ellos va por delante del otro, para ocupar menos espacio a lo ancho.

 

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6. Expulsión

Este movimiento es muy rápido. A la cabeza que ya estaba fuera, le seguirán los hombros. Primero en que estaba adelantado, que sale más cercano al pubis y después el otro que quedó más cerca del sacro. El resto del cuerpo saldrá de forma inmediata. ¡Tu bebé ya ha nacido!

 Tras la salida del bebé es normal que expulses abundante líquido amniótico teñido de sangre.

Ya sabes que aquí, aunque lo más importante ya está hecho, no acaba todo. Ahora toca el alumbramiento. Es decir, tienes que expulsar la placenta. Lo harás gracias a contracciones de menos intensidades que las  parto y suele ser algo rápido.

Si necesitas aclarar un poco todo esto, no te pierdas este vídeo.

 

 

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Profesora y madre de una hija. Soy una gran apasionada de la lectura y la escritura que espera ayudar a otras madres compartiendo mis experiencias, aciertos y errores.

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