¿Cómo es el padre de tu padre?

Cómo es el padre de tu padre

Los abuelos paternos suelen ser personas por las que sentimos el mismo respeto y admiración que por nuestros papás, pero a veces su papel como abuelos difiere mucho del que cumplieron como padres.

Hay abuelos que son completamente flexibles con sus nietos, pero con sus hijos eran totalmente lo contrario. Mi abuelo, por ejemplo, era un hombre que trabajaba con las manos, herrero, y obviamente quería que mi papá continuara con su oficio, pero en cambio con sus nietos siempre fue más abierto (mi papá terminó siendo comerciante). Con mi viejo nunca jugaba al fútbol porque él tenía muchos amigos, en cambio conmigo (que era más retraído) siempre jugaba (y detestaba hacer deporte). Nos encantaba salir a caminar muchas cuadras y visitar a familiares en el camino, pero con mi papá prefería viajar en auto. A mí me pedía y me explicaba las cosas, pero a su hijo se las ordenaba.

Era un buen hombre y siempre me daba palmadas de felicitación, pero nunca vi que abrazara a mi papá, ni siquiera cuando le diagnosticaron cáncer terminal. Nunca se molestó porque mi papá fumara como él desde joven, pero cuando yo tenía 8 años me prendió un cigarrillo en la boca y me dijo “para que se te quiten las ganas de probarlo de grande”. Vomité tanto por tragar el humo que nunca quise fumar.

Con su hijo compartía una especie de amor innato hacia su equipo de fútbol favorito, Racing, pero conmigo se tomó el tiempo de hacerme entender que lo importante no son los títulos o las victorias, sino la voluntad y la pasión de los jugadores y los hinchas. “No hay nada que motive más a un hincha que alentar a un equipo que lleva los colores de la bandera argentina en el corazón” me dijo una vez que me entristecí porque perdimos un súper clásico.

Cómo es el padre de tu padre

El padre de mi padre fue un buen padre, pero fue un genial abuelo. Cuando la enfermedad lo consumía rechazó la quimioterapia para disfrutar lo que le quedaba con su familia y a pesar de que el “pucho” lo estaba matando, nunca se sacó el cigarro de la boca. “Si me voy, me voy feliz. Que nadie te diga nunca cómo vivir o morir” (escuchar esto a los 11 años te hace llorar, no reflexionar). Y el cabrón se fue así, mandando al diablo todo, pero mientras que crió un hijo responsable, astuto y analítico (hasta trató de que fuera banquero) dejó tres nietos soñadores que viven sin miedo a equivocarse.

Hoy, después de 21 años de no verlo, todavía hago nuestros paseos y le cuento a mi hijo cómo era Miguel Tozzi.

Post invitado
Ezequiel Tozzi es periodista, bloguero y orgulloso papá soltero de un niño de 5 años, a quien cría solo desde que es un bebé. Tiene 32 años y en su blog Monólogos de Papá cuenta las aventuras y desventuras de ser un papá a tiempo completo y su difícil camino para opinar sobre maternidad, siendo hombre.
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Como no existe la academia donde enseñen a ser la madre perfecta, busco formas innovadoras de ayudar a madres jóvenes a vivir una maternidad plena, ayudándolas a comprender las etapas del desarrollo del embarazo, el parto y la crianza de los hijos. Lo más importante es disfrutar de cada instante, el aprendizaje viene con la experiencia.

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