12 Cosas que NO necesitas llevar al hospital

Cuando se trata de averiguar exactamente qué meter en tu bolsa para el hospital, Internet está lleno de ideas para ti. Pero al leer algunas de estas listas, y después de tener ya una hija, me inclino a creer que muchas de estas personas nunca han dado a luz o les encanta cargar con maletas.

Lo entiendo, mi marido siempre se echa las manos a la cabeza cuando ve mi “maletita de fin de semana”, que es tan grande como mi hija. También está el tema de mujer prevenida, vale por dos.  Pero a menos que quieres parecer un turista a punto de embarcarse en unas vacaciones tropicales cuando llegues al hospital, probablemente deberías reconsiderar algunos de esos artículos antes de incluirlos en tu bolsa.

 

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Estas son sólo algunas cosas que, en mi humilde opinión, son bastante innecesaria en tu bolsa para el hospital.

 

1. Tu portátil

Entiendo por qué algunas personas piensan que traer un portátil es una buena idea, pero en serio, no te molestes. Con un smartphone, que es más que suficiente y al final, créeme, se lo acabarás dejando a tu marido. No querrás saber nada del mundo.
Podrías pensar que puede ser una buena forma de mantenerte distraída, pero si estás lo suficientemente tranquila como para poder un episodio de tu serie favorita, es que aún no era momento de ir al hospital.

 Después de tener al bebé estarás agotada, y sólo querrás dormir. Ya tendrás tiempo de ver tu serie cuando tengas que pasarte el día en el sofá dando el pecho y recuperándote del parto.

 

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2. Ropa interior postparto

Por supuesto que vas a necesitar unas buenas bragas de abuela de color oscuro, y feas, para cuando llegues a casa, pero necesitas llevarlas al hospital. En el hospital te proporcionarán unas igual de feas, pero con una malla y un algodón que, aunque puede ser un poco incómodo, no te apretarán y te mantendrán segura. Feas, sí, pero en esos días eso es lo que menos te importa y te acabarán encantando.

 

3. Tu libro sobre bebés

También entiendo por qué puedes querer llevarte tus libros sobre maternidad al hospital. Tal vez puedes creer que pueden ayudarte, pero cuando estés allí con tu bebé en brazos, no vas a necesitar ningún libro.

 

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4. Libros en general

No importa lo bueno que sea el libro que estés leyendo ni lo intrigada que te haya dejado el último capítulo. No vas a tener ganas de leer entre contracción y contracción.

 

5. Una estudiadísima lista de canciones 

Yo sugeriría que llevases una radio o que tu marido llevase un teléfono con datos para buscar en cada momento lo que necesitas. Ya sé que en muchos sitios dicen que la música te ayuda a evadirte o calmarte, pero también conozco casos en los que las mujeres prefieren un completo silencio o, esto le pasó a una amiga mía, lo que les ayudó no fue Enya o música clásica, sino la banda sonora de Rocky.

Hasta que no te veas en el momento, no sabrás qué va a necesitar tu cuerpo.

 

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6. Montones de ropa de bebé

Ya sé que has estado contando los días que quedan para poder vestir a tu pequeño con las monadas que te regalaron en tu baby shower, pero lo más probable es que tu pequeño se pase su estancia en el hospital sólo con un pañal y envuelto en una mantita.

Un consejo.  De lo que lleves al hospital, no lleves nada demasiado delicado. Las curas del cordón umbilical, o incluso la propia sangrecita que pueda tener, van a dejar marca en la ropa.

 

7. Juguetes de bebé

Odio decirte esto, pero los recién nacidos prácticamente sólo comen, duermen, lloran y manchan pañales. Apenas pueden ver sus propias manos en esta etapa, por lo que no es necesario llevar contigo ese osito o esa jirafa tan graciosa. Te prometo que estará perfectamente entretenido descubriendo su nuevo mundo.

 

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8. Pañales

Como ocurre con tu ropa interior, en el hospital te darán todos los pañales que necesites. Aprovecha para ahorra un poco que ya tendrás tiempo de cambiar 10 pañales al día.

Si vas a usar pañales de tela, simplemente espera hasta llegar a casa para empezar. Además, las primeras deposiciones de tu bebé en el hospital serán pegajosas y negras, parecidas al alquitrán. Por lo que probablemente, no podrás reciclar tus pañales.

 

9. Nada blanco

No lleves nada blanco, de verdad. Ni para ti, ni para el bebé.  En realidad, el negro parece la mejor opción. Aunque sea una etapa muy bonita, también es una etapa llena de fluidos corporales, más de lo que nunca hayas visto antes. Así que el negro será probablemente la opción más indulgente a la hora de lavar.

 

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10. Sacaleches

Es probable que la leche ni siquiera te suba en el corto espacio de tiempo en que vas a estar en el hospital, por lo que un sacaleches es totalmente innecesario. Por muy bonitos que sean, te prometo que el bombeo no será lo más divertido que haya pasado en la vida, así que no te preocupes por adelantar este momento. Date un poco de tiempo para centrarte en amamantar a tu nuevo pequeño de forma natural. Deja las extracciones para después, una vez que hayas tenido tiempo con tu bebé.

 

11. Tu ropa de antes de estar embarazada

Esto parece una obviedad, pero en caso de tener delirios de grandeza, yo estoy aquí para traerte de vuelta a la tierra. Incluso si te recuperas rápidamente después del embarazo, no hay manera de que vayas a recuperarte tan rápidamente como para llevar tu ropa de antes del embarazo a casa desde el hospital. El útero se seguirá reduciendo para volver a un tamaño normal, además de que llevarás compresas gigantescas. Te garantizo que no te sentirás cómoda con tu ropa de antes del embarazo. Las opciones ideales son:

  • Pantalones de yoga negros con una camiseta holgada o un suéter.
  • Vestidos sueltos con leggins flojitos

Elige tu opción.

 

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12. Tu arsenal completo de maquillaje

Vas a estar cansada y dolorida. Así que, a menos que seas una Kardashian y estés esperando a que el ¡Hola! Entre en tu habitación, no necesitas llevar tu kit de correctores, ni tu kit de labiales favoritos. Lleva lo más básico, lo que sepas que te ayuda a sentirte bien, pero nada más.

 

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Profesora y madre de una hija. Soy una gran apasionada de la lectura y la escritura que espera ayudar a otras madres compartiendo mis experiencias, aciertos y errores.

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