12 Consejos para que tu hijo coma sin dramas

No hay nada que nos desespere más a las madres que cuando nuestros hijos se niegan a comer. No sé cuantas horas me paso intentando que mi peque coma, ni cuantas veces he acabado sin paciencia y llena de su crema de verduras. Así que, armémonos de paciencia e intentemos aplicar estos consejos.

 

 

1. Da ejemplo

Los niños imitan todo lo que ven. Así que, si ven a uno de sus hermanos o a su papá poniendo mala cara a las lentejas o el brócoli, el pequeño no será el que se lo coma.

Por el mismo motivo, intenta que toda la familia coma lo  mismo y haced comentarios positivos de la comida.

 

 

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2. Aprovecha cuando tiene hambre

Esto es común para todos, cuando tenemos hambre, comemos. Tu bebé también lo hará. Así que si un día habéis estado en el parque, o ha venido algún amigo a jugar, aprovecha que la actividad extra le da más hambre y ponle ese plato al que siempre se resiste.

 

 

3. Mezcla lo que le gusta y lo que no

Mi peque es malísima para comer, no le gusta casi nada, pero le chiflan las tortillas. Pues nada tortilla de espinacas, tortilla con sesada,…Sin abusar de huevo claro, pero esa es la idea. Mezcla en tus recetas alimentos que le gustan con otros que no le gustan.

 

 

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4. No le fuerces a comérselo todo

Me encanta que mi hija se parezca a su padre, salvo en una cosa, dejar la muestra. Los dos tienen la manía de dejar un poco de comida siempre en el plato. Y, ¿qué pasa cuando intento obligarla a terminárselo todo? Berrinche y arcadas.

A veces es mejor que dejan un poco a que tomen una visión negativa de la hora de comer. Además, los niños, como deberíamos hacer los adultos, dejan de comer cuando se sienten saciados. Si  les obligamos a comer más, pueden perder esa sensación de saciedad, lo que puede conducir a una futura obesidad.

 

 

5. Crea un buen ambiente durante la comida

Apaga la televisión, silencia el teléfono y aparca todo e estrés. Intenta crear un ambiente agradable donde tu bebé se sienta cómodo y feliz. De esta forma, asociará las comidas con esos sentimientos y no lo verá como un momento negativo contra el que rebelarse.

 

 

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6. Evita que esté cansado al comer

Si bien, un poco de ejercicio extra puede abrirle el apetito, un exceso de ejercicio puede cansarlo demasiado y hacer que ya no le apetezca comer.

Si ves que no llega bien a la hora de la cena que tienes fijada, prueba a adelantarla un poco.

 

 

7. Ponle raciones pequeñas

Cuando le sirvas su plato, ponle menos de lo que quieres que coma. De esta forma, podrá acabárselo con facilidad y experimentará una sensación de éxito. Tras felicitarle y animarle por haber terminado su comida, pregúntale si quiere repetir.

Seguramente sí que quiera, ya sea porque sigue sintiendo hambre o porque se siente bien siendo un “niño bueno” que se lo acaba todo. Así que sírvele una ración más pequeñita que complete lo que tiene que comer.

Dejar que tu pequeño decida si quiere comer más o no, les ayuda con necesidad de tener poder.

 

 

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8. Establece rutinas en las comidas

 Tanto niños como bebés, funcionan muy bien con las rutinas. Si es la hora de comer, es la hora de comer. La rutina les ayuda a regular su organismo y que comience a sentir hambre cuando se acerque la hora de comida. Además, cuando saben que llega la hora de comer, se preparan para ello.

 

 

9. Implícale en la comida

Ya sea ayudando en la cocina a preparar el menú para la familia o dejándole elegir en el supermercado entre una marca u otra de lo que vayas a comprar. De esta forma, verá la hora de la comida como un juego más en el que él está implicado.

 

 

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10. Déjale elegir.

O, al menos, déjale pensar que lo hace. Pregúntale qué prefiere comer, dentro de las opciones que le toquen.  Por ejemplo, cuando a mi peque le toca verdura, le pregunto si quiere “cremita naranja” (de zanahoria) o “cremita verde” (de calabacín).

De nuevo, volvemos a aprovecharnos de esa necesidad de controlar por sí mismos lo que hacen.

 

 

11. No desistas con los alimentos nuevos

Yo misma recuerdo alimentos que no me gustaba nada de pequeña y que ahora me encantan. ¿Por qué no le puede pasar lo mismo a mi hija?

Por eso, cuando quieras que tu hija pruebe algo nuevo, inténtalo, pero no insistas demasiado. Vuelve al punto 1 y verás como acaba pidiéndote un poquito.

 

 

 

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12. Anímale a comer con juegos

Que no es lo mismo que dejarle jugar con la comida. Todos hemos probado a hacer el avioncito o el helicóptero para amenizarles la comida. A mí también me funciona muy bien jugar al fútbol. Mi marido hace de comentarista y va retransmitiendo la jugada hasta que hace gol (o sea, se mete la cuchara en la boca).

 

 

Recuerda
La dieta infantil es muy importante en la vida de tu hijo. Una dieta con un exceso de proteínas y grasas, por ejemplo, afectará al desarrollo del pequeño provocando que su sistema inmune sea peor, tenga carencias de nutrientes o incluso que desarrolle obesidad.
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Profesora y madre de una hija. Soy una gran apasionada de la lectura y la escritura que espera ayudar a otras madres compartiendo mis experiencias, aciertos y errores.

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